Y
cuando se aclaren nuestros pensamientos vamos a volar
Hay momentos en donde los pensamientos van tan rápido, dicen
tantas cosas que uno se siente
confundido. Nos vemos dentro de un laberinto lleno de posibilidades en donde se
torna difícil tomar una decisión. Los sentimientos siempre están en juego, a
veces es difícil hacer feliz a todas las personas, pero lo más importante es no
engañarse a no mismo, es pelear por lo que uno cree y quiere. ¿Y cuando las
cosas no salen bien? Me detendré a pensar si verdaderamente es algo irreversible o si con optimismo y predisposición
se pueden cambiar las cosas.
No todos van a pensar, o
hacer lo que uno desea que hagan, todos tienen su forma de accionar ante
situaciones y hay que aprender a vivir
con eso y aceptar a las personas que elegimos, que por algo se encuentran en nuestro
entorno. ¿Hay desilusiones? Si, muchas, pero nada que una buena charla y una
buena sonrisa arregle las cosas.
No cosechar lo que se siembra muchas veces duele, pero me
conformo con saber que a alguien ayude o hice feliz por un momento. Lo bueno
tarda en venir por que…
“Al final, todo irá bien. Por lo
tanto, si no va todo bien, es que todavía no es el final”,
